Eskala Films comenzó en el año 2015 con una cámara réflex y el deseo profundo de contar. Con esa primera cámara empezamos a crear imágenes, a observar con atención y a descubrir que lo nuestro era crear relatos: mirar, escuchar y transformar lo que sucede en historias.
Desde entonces seguimos construyendo narrativas que nacen del tiempo, de la memoria y de las personas que confían en nosotros para contar lo que viven. Creemos en el relato cinematográfico como un espacio de encuentro, como una forma de cuidar la imagen y de darle sentido a lo que nos mueve.